Antonio

AntonioAntonio:
Esta experiencia me permitió también de conocer el país y la región de Apurímac de un otro punto de vista que el de turista.

 

 

Estimados amigos de Caritas Abancay,

 

Guardo un recuerdo muy bueno del voluntariado que he hecho en la Institución. Viajando un ano en América del Sur, querré tener una experiencia de trabajo con las comunidades campesinas del Perú, en el objetivo de sentirme útil y aprender del trabajo de una ONG peruana.

Con mucha suerte, Caritas Abancay acepto mi proposición y tenía la oportunidad de trabajar por la institución durante 5 meses. Como economista, hice una evaluación socio-económica del proyecto de San Jerónimo, un estudio de mercado de la cadena productiva de la leche en Ocobamba y la línea de base del proyecto de Viviendas saludables de Tapaya y varias otras cosas.

Me gustaba bastante la manera de trabajar de la institución: Focalizando sobre los más pobres y los temas muy importantes de la seguridad alimentaria, La desnutrición infantil, la equidad de género, Identidad, Ciudadanía, etc. Lo que me parece muy importante es que es una institución de peruanos que trabajan por sus hermanos peruanos, en respecto de su cultura, su idioma y sus costumbres. El personal de la institución son grandes profesionales que conocen muy bien su ámbito de intervención.

Esta experiencia me permitió también de conocer el país y la región de Apurímac de un otro punto de vista que el de turista. Creo que he desarrollado amistades que nunca voy a olvidar. Quiero agradecer el Padre Doroteo, David y Wilbert por sus grandes profesionalismos, pero también Rosmery, Wilian, Jimmy, Willy, Bernabe o Paulus que fueron colegas de trabajo muy agradables y todos los otros también. Recomendó realmente a cualquier persona que viene a Perú de pasar tiempo en la institución: Van a aprender muchas cosas y van a reír mucho (Los Peruanos tienen un bueno censo de humor!).

Con mucho Cariño de Bélgica, Antonio