Voluntariado

Las acciones, proyectos y programas de asistencia, promoción y desarrollo que ejecuta Cáritas Diocesana de Abancay se desarrollan en las provincias de Abancay, Aimaraes, Chincheros y Andahuaylas, en una cadena de solidaridad y como expresión de nuestro amor a la vida y al prójimo, fieles a nuestra esencia y tal como lo quiere significar nuestra denominación CARITAS que fue tomada de las Sagradas Escrituras en idioma latín (Primera Epístola de Juan, Capítulo IV, Versículo 8-b) de la frase “DEUS CHARITAS EST” que significa Dios es amor. Cáritas busca irradiar la caridad y la justicia social en el mundo siendo un signo. Así, uno de los valores de Cáritas recogidos en el Plan Estratégico es el de Amor al Prójimo en el sentido de verdadera caridad (caritas) como expresión del amor de Dios y mandato de Jesucristo.
La labor desplegada en los primeros cuarenta y nueve años de vida institucional de Cáritas Abancay, junto a la Red Nacional de Cáritas Diocesanas, ha sido posible gracias a la conjunción de esfuerzos de diversos actores, tales como la Cooperación Técnica Internacional, el Estado, las empresas, las instituciones de la Iglesia y de la sociedad civil y personas naturales.
Estas últimas han aportado y siguen aportando de diversas maneras, sea mediante acciones de voluntariado donando parte de su tiempo, su talento, y con ayuda material (bienes, fondos económicos) hacia los programas, proyectos y acciones

Isabel Moreno

isamorenoEl primer día, nada más llegar, cuando me reuní con la Sra. Martha,  Richard para ver en qué íbamos a trabajar las tres personas pioneras que íbamos desde Granada-España, empezó a llenarse su despacho cada vez con más personas inolvidables (Madre Mercedes, Luz Marina, Edwin, Jose etc.,) que, poco a poco, iban manifestando discretamente en todo lo que podíamos trabajar y, de repente, se nos llenó la libreta de peticiones, mientras íbamos apuntando a toda máquina, y mirándonos de reojo, diciendo “aquí no hay que venir un mes, sino ¡un año!”. Enseguida sentimos que ya formábamos parte de esta maravillosa familia de Cáritas porque depositaron su confianza en nuestras manos sin dudar que pudiéramos realizar un trabajo que, quizás, ni siquiera uno mismo piensa que es capaz de realizar.

 

Jason Von Wilpert

Jason VonMi experiencia en Cáritas Abancay ha sido genial.  Solo pude quedarme por una semana, pero Martha, David y Richard inmediatamente me sentía como parte de la familia.  Les ayudé con el proyecto de la panadería.  Específicamente, revisé la propuesta del proyecto para adquirir fondos para el equipo mayores y la ayuda del chef profesional.  La panadería proporcionará puestos de trabajo a 40 personas necesitadas y una forma de generar sus propios ingresos, y fue un honor para participar en este proyecto.  También, transcribí comentarios de un taller sobre la formación integral e identidad espiritual, que serían importante para revisar y mejorar el próximo taller.  Atendí un evento para celebrar Día de la Madre, y escribí y leí una poesía sobre la madre.  Fue un evento fantástico y me gustó charlar con todas las madres.  ¡Muchas gracias a Cáritas Abancay por la oportunidad de trabajar con ustedes!


Nestor y Arnaud

Nestor y ArnaudNuestra Historia con Caritas Abancay

Abancay en Perú ha sido nuestro hogar durante estos dos primeros meses de 2018 y lo será hasta finales de marzo cuando tomaremos rumbo a ecuador. Al llegar, después de una bonita acogida de parte de los miembros de Caritas, nos instalan en el centro de rehabilitación Ana Margaret que está recién renovado muy bonito. Está en unza zona muy tranquila y tenemos nuestra propia habitación donde instalarnos y trabajar.

Baptiste Robin Paul

hrnnnDurante el mes de enero de 2018, he tenido la oportunidad de prestar mi tiempo como voluntario con Caritas Abancay en Perú. No sabía muy bien cual sería exactamente mi labor al llegar. Así me encontré de golpe ocupándome de ochenta niños de 8 a 12 años.

Anna Ade

Anna ADEDesde que yo tenía 14 años, siempre quería hacer un voluntariado en el extranjero para conocer otro país, otra cultura y para aprender un nuevo idioma. Con mi programa de la arquidiócesis de Friburgo y el programa “Weltwärts” todo era posible. Fui al Perú para hacer un voluntariado de un año. Ahora estoy en el Perú hace siete meses, trabajando para la Cáritas de Abancay.